Soy de esas chicas que piensan que con el tiempo lo amargo se vuelve dulce y lo dulce, amargo. Que si digo "no", siempre me quedará la duda de si en realidad era un "si". Si es cuestión de ingnorar, en eso tengo un 0, porque por mucho que lo intente nunca, nunca, NUNCA lo consigo. Si te sonrío como una estúpida y apenas puedo decir dos palabras seguidas sin reír, no te quiero, te amo. Si te llamo tonto, es porque probablemente me gustes. Odio que la gente hable con rodeos, conmigo las cosas claras y al grano. Me encantan los besos robados, rápidos y que aparentemente carecen de significado. Me encantan los retos, sobre todo si son imposibles. Soy muy sensible y bastante llorona si me lo propongo. Tengo una libreta en la que cada día escribo un deseo que me gustaría realizar. Me gusta estar sola en determinados momentos, pero odio la soledad permanente. Adoro el sol, la playa y viajar. Pero sobre todo, lo que más me gusta es reír. Reírme por todo y por nada, reír hasta que me duela la barriga, reír hasta que me duelan las mandíbulas, reírme sola, reír con mis amigas, simplemente reír...
Así soy yo, una joven quinceañera, que un buen día decidió crear otro blog en el que plasmar lo que siente, a la que le encanta viajar, Londres es su ciudad favorita, dormir es algo fundamental para ella y soñar, imprescindible.

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